Autoconsumo fotovoltaico para empresas: qué es y cuándo compensa instalarlo

Autoconsumo fotovoltaico para empresas: qué es y cuándo compensa instalarlo

El autoconsumo fotovoltaico lleva años en el radar de muchas empresas, pero el interés se ha disparado con la escalada del precio de la luz de los últimos ejercicios. Cada vez son más las organizaciones que se plantean invertir en generar su propia energía para ganar autonomía y reducir costes.

En este artículo repasamos qué es el autoconsumo fotovoltaico, qué ventajas ofrece frente a comprar toda la energía a una comercializadora, qué tipos existen y cuándo tiene sentido dar el paso.

¿Qué es el autoconsumo fotovoltaico? Es un modelo de generación energética que permite producir y consumir la propia electricidad mediante paneles solares instalados en la empresa, reduciendo la dependencia de las variaciones del mercado eléctrico y el impacto ambiental de la actividad. El sistema se conecta a la instalación eléctrica del edificio, de forma que la energía generada se consume en el mismo momento en que se produce.

¿Cuándo resulta rentable el autoconsumo en una empresa? Suele compensar cuando entran en juego varios factores a la vez: la búsqueda de autosuficiencia, la sostenibilidad como objetivo estratégico, el ahorro económico y la necesidad de modernizar instalaciones ya amortizadas. En España, el marco ha sido especialmente favorable en los últimos años gracias al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que en su actualización 2023-2030 eleva el objetivo de eficiencia energética hasta el 43% y el de renovables en el consumo final hasta el 48%, y a los programas de ayudas del IDAE para autoconsumo, almacenamiento y energías renovables, que se siguen convocando anualmente con nuevas condiciones (conviene revisar cada convocatoria, porque los importes y plazos cambian de un año a otro).

A esto se suma una estructura de tarifa eléctrica con un peso creciente del término variable frente al fijo, lo que favorece a las empresas que consiguen cubrir parte de su consumo con generación propia, especialmente si concentran su actividad en horas centrales del día, cuando más energía solar se produce.

Ventajas del autoconsumo fotovoltaico para empresas.

Mayor ahorro energético y económico: la energía que se genera se consume en el mismo momento en que se produce, y si la actividad de la empresa se concentra en horas centrales del día, el ahorro se maximiza.

Recuperación progresiva de la inversión inicial gracias al ahorro mensual, con la posibilidad adicional de vender excedentes o alquilar espacio a otras empresas para sus propias instalaciones.

Menor exposición a la volatilidad de las tarifas eléctricas y del precio de la luz, ya que buena parte del consumo queda cubierto por la generación propia.

Mayor seguridad de suministro ante cortes o incidencias en la red.

Mejora de la imagen de la organización, al apostar por energía renovable y reducir emisiones de CO2.

Contribución a los objetivos de descarbonización y eficiencia energética marcados por el PNIEC.

¿Qué tipos de autoconsumo fotovoltaico existen? Hay dos grandes modalidades. La instalación aislada de la red eléctrica cubre por sí sola las necesidades de la empresa, con el inconveniente de que la energía no consumida se pierde si no se cuenta con baterías para almacenarla. La instalación conectada a la red permite cubrir parte del consumo propio y, si se genera más energía de la que se consume, verter el excedente a la red. Dentro de esta última modalidad existen dos formas de compensación: para instalaciones de hasta 100 kW, los excedentes se pueden compensar con un descuento en la factura mensual; por encima de ese umbral, o si se opta voluntariamente por ello, los excedentes se venden directamente al mercado regulado a través de una comercializadora, lo que exige registrarse como productor de energía.

Antes de dar el paso, conviene hacer un estudio detallado del consumo real de la empresa. Sobredimensionar la instalación por exceso de optimismo es uno de los errores más habituales, y suele traducirse en un retorno de la inversión más lento del previsto. El objetivo debe ser autoconsumir el mayor porcentaje posible de la energía generada sin producir excedentes innecesarios: cuanto mejor se aprovecha lo que se genera, antes se amortiza la instalación.

Si quieres profundizar en cómo dimensionar correctamente una instalación fotovoltaica o cómo monitorizar en tiempo real tu generación y tu consumo, en Smarkia podemos ayudarte a dar ese paso con datos, no con suposiciones.