Sistema de Gestión Energética: qué es, para qué sirve y cómo elegir el adecuado

Sistema de Gestión Energética: qué es, para qué sirve y cómo elegir el adecuado

Cada vez más empresas están mirando de cerca sus consumos energéticos. La subida sostenida del precio de la energía, la presión por reducir costes y la necesidad de avanzar hacia modelos más sostenibles han puesto a los Sistemas de Gestión Energética (SGEn) en el centro de la conversación. Pero, ¿qué son exactamente y cómo se elige el más adecuado para tu empresa?

Qué es un Sistema de Gestión Energética

Un Sistema de Gestión Energética es la parte de la estrategia de una empresa dedicada a monitorizar, analizar y gestionar sus consumos energéticos con el objetivo de ganar en eficiencia. En la práctica, esto se traduce en contar con una herramienta capaz de recoger datos de consumo, convertirlos en información útil y ayudar a tomar decisiones que reduzcan el gasto energético y económico.

Ventajas de contar con un Sistema de Gestión Energética

Detecta sobrecostes y anomalías

Conocer los consumos energéticos en tiempo real permite identificar sobrecostes, desviaciones o anomalías, y actuar sobre sus causas. Puede tratarse de una potencia contratada mal dimensionada, consumos residuales fuera de horario de producción, ineficiencias en climatización o equipos que necesitan mantenimiento. Todo eso queda reflejado en un buen sistema de gestión energética.

Ayuda a controlar los consumos

Un software conectado a tu sistema de gestión energética te permite ver los picos de consumo y repartir las cargas para evitar exceder la potencia contratada, con el sobrecoste que eso implica. También facilita detectar y eliminar consumos residuales, lo que además simplifica el mantenimiento.

Genera alarmas ante desviaciones

Estos sistemas pueden avisar automáticamente cuando se detecta un consumo anómalo o un deterioro en un equipo, y esas alarmas se pueden asignar a la persona del equipo responsable de resolverlas.

Facilita la automatización

Programar el encendido y apagado de equipos, generar alertas ante cambios injustificados en los consumos habituales o controlar sistemas de respaldo ante un corte de suministro son solo algunos ejemplos de todo lo que un buen sistema de gestión energética puede automatizar.

Los sistemas más avanzados, como los que ofrece Smarkia, funcionan en la nube y no requieren instalar hardware adicional, se conectan a los equipos de medida que ya tiene la organización y son accesibles desde cualquier dispositivo con conexión a internet, lo que reduce considerablemente los costes de puesta en marcha.

Cómo elegir el sistema de gestión energética adecuado

Antes de nada, conviene tener claros los puntos de consumo que se quieren monitorizar y qué equipos de medida ya existen en la organización. Eso ayuda a dimensionar el proyecto y a entender qué condiciones del entorno, como temperatura, humedad o meteorología, pueden influir en los resultados.

Busca flexibilidad y accesibilidad

Una vez conocidas las opciones del mercado, lo lógico es elegir una herramienta flexible, que no dependa de un hardware concreto y que pueda escalar a medida que crece la empresa, incluyendo la gestión de varias sedes.

Apuesta por la monitorización en tiempo real

La ventaja de monitorizar en tiempo real, frente a esperar a la factura, es que permite hacer seguimiento continuo de las medidas de ahorro adoptadas. Para sacarle partido, es importante que la herramienta permita personalizar los informes y crear paneles a medida de los objetivos de cada usuario.

Comprueba que facilita el cumplimiento normativo

En Europa, buena parte de las grandes empresas están obligadas a realizar auditorías energéticas periódicas. En España esta obligación la marca el Real Decreto 56/2016, y las compañías que implantan y certifican un sistema de gestión energética conforme a la norma ISO 50001 quedan exentas de la auditoría periódica. En Estados Unidos no existe una obligación equivalente, pero el Departamento de Energía impulsa la adopción de ISO 50001 a través de su programa 50001 Ready, una vía gratuita y sin necesidad de auditoría externa para implantar un sistema de gestión energética estructurado. Elegir una plataforma preparada para dar seguimiento a los requisitos de la ISO 50001 facilita mucho este camino, sea cual sea el marco normativo de tu país.

Elige una herramienta personalizable

En la monitorización es clave seleccionar bien los indicadores de seguimiento. Lo recomendable es hacer un análisis que tenga en cuenta el consumo base y las variables que influyen en él, evitando indicadores que puedan llevar a conclusiones erróneas, como ocurre a veces con los ratios simples. Un buen sistema también debería permitirte calcular ahorros futuros a partir de líneas base, teniendo en cuenta variables externas como la producción o el clima.

Un ejemplo: la plataforma cloud de Smarkia

La eficiencia energética consiste, en esencia, en reducir el consumo energético optimizando su uso. Los principales consumidores de energía suelen ser las empresas industriales, así que buena parte de las soluciones de gestión energética están pensadas para procesos productivos: calcular consumos en tiempo real, estimar consumos futuros y detectar el potencial de mejora en cada actividad.

Esa medición se apoya en sensores, contadores o medidores de energía que envían la información al sistema de gestión. Smarkia, por ejemplo, es una plataforma de monitorización que lee los datos de cualquier contador o medidor que ya tenga la organización, sin necesidad de instalar hardware adicional ni asumir los costes que eso conlleva.

Además de monitorizar los consumos, contar con una herramienta como esta ayuda a las empresas a avanzar en el cumplimiento de normativas como la ISO 50001, ya sea en España, en el resto de Europa o en Estados Unidos.

¿Quieres saber cómo un Sistema de Gestión Energética puede ayudarte a reducir tu consumo y tus costes? Escríbenos y te contamos cómo podemos ayudarte.